lunes, 15 de julio de 2013

Melón con jamón....de cuchara

A mi me quitan el melón y sentiría que me dejan huérfano de algo...No me pasaría lo mismo con la sandía por ejemplo, aún gustandome mucho.....Y dentro de los melones, por excelencia,  los de Villaconejos cerca de Madrid, con la piel amarilla o verde "piel de sapo".....





Villaconejos es la capital del mundo del melón y hay que defenderlo. Me hace gracia el escudo.... completamente respetable, faltaría más, pero es de los que pones en un jeroglífico y te lo acierta un niño de cuatro años ....¿y el equipo de fútbol? pues también está simpático, sí señor...


Tanto la sandía como el melón  pertenecen  a la familia de las cucurbitáceas "Cucumis melo" siendo originarios de la India, aunque se aclimató muy bien en el resto del mundo. Son frutas muy bajas en calorías, lo que las hace muy adecuadas para la pérdida de peso, pudiendo comerse hasta casi el doble que otras frutas para  la misma cantidad de calorías.... cosa que también interesa decir aquí.., que una manzana Golden tiene más de 100 Kcal...ojo!!
 De las dos, la sandía es la que menos calorías aporta con 20 por cada 100gr frente a las 52 del melón.  Su sabor  hace que sean muy útiles en las dietas sustituyendo a otros dulces mucho más calóricos.

No solo vamos a valorar lo autóctono... Hay otros que están muy ricos pero que a mi me resultan muy dulces para la receta que vamos a compartir hoy son los amarillos de la variedad Cantalupi, que permiten mucha filigrana culinaria , ensaladas con gambas u otros mariscos, macedonias...etc. Seguro que no os sorprendería con nada de esto...

Esta variedad Canteloup, traída, al parecer desde América a Italia por unos monjes en el siglo XVI,  fue cultivada dentro del jardín de verano del papa Cantaluppi de donde deriva su nombre, convirtiéndose en su favorito y desde aquel momento en moda culinaria con un punto más exótico ....
 Los frutos presentan diversos colores, aunque los más generalizados son los verdes y los muy amarillos y de forma esferoidal.


Y es que aquí en España el tema del melón es muy serio, forma parte del acervo cultural de toda la vida y está presente en verano en toda casa decente que se precie, en la tienda pequeña de barrio, en el gran supermercado, de venta ambulante en la carretera ...

pero aquí no vemos las filigranas que hacen por ejemplo los japoneses con estas frutas.... Lo último por lo visto ya no son los melones cuadrados o en forma de corazón para regalar a tu amadísima o amadísimo... no; son los melones con el dibujito de Hello Kitty formando parte de la propia piel natural, tal cual "tatuado". Debe ser tallándole el dibujo y haciendo como una cicatriz natural...de coña!

Vamos a la receta.

Los ingredientes de esta  Sopa de melón con jamón son los mismos que para su preparación tradicional, tan solo que en mi experiencia sabe mejor un melón que no esté demasiado dulce, con los trozos de jamón picados muy finos de la parte más magra, mejor que cortar en trozos una loncha de jamón.

Bien duros y cortados en trozos muy pequeños.









Procurar no triturarlo en exceso para no hacer zumo de melón, sino una textura como puré y desde luego mejor cuanto más frío.


Admite un chorrito de limón o lima bien fresquito, pero nuestra manera de hacerlo es simplemente cambiar la textura pasándolo por la batidora.


Esta manera de tomarlo cuando menos... sorprende...., animaos y no os defraudará.



A ver si con estas sopas frías se nos va pasando los calores..., que tenemos el convento revolucionado.

Ah!... y las calorías, las que aporte el jamón que bien pocas serán.... No os quejéis que solo preparo platos hipercalóricos o muy complicados..., que ya me lo están recriminando por ahí.

 Que os aproveche frates!

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